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Una Comisión humanitaria analiza fenómeno del desplazamiento forzado en la zona del Catatumbo.

OCAÑA, ATENCIÓN. – Una Comisión humanitaria analiza fenómeno del desplazamiento forzado en la zona del Catatumbo.

La confrontación entre la fuerza pública y grupos al margen de la ley intensifica ese flagelo en el corregimiento de San Pablo, comprensión rural del municipio de Teorama.

El personero, Luis Serafín Vega Madariaga, manifiesta que unos 200 campesinos de las veredas Caño Seco y Piedras de Moler han abandonado las parcelas ya que se encuentra en medio del fuego cruzado.

El alcalde, Robinson Salazar Benítez, se ha desplazado hacia el centro poblado con el acompañamiento de la Unidad de víctimas para levantar el censo y brindar la ayuda humanitaria.

 

Emergencia humanitaria

 

La Defensora Regional del Pueblo, abogada Deisy Mabel Díaz Torrado, activo la ruta del equipo de movilidad humana para atender la emergencia presentada en la zona del Catatumbo.

“Un informe preliminar indica que 33 familias de la vereda Caño seco y 50 de Piedras de moler han llegado hasta la casa campesina del corregimiento de San Pablo, entre ellos se cuentan menores de edad, mujeres embarazadas, discapacitados y adultos mayores, es una población en condiciones de vulnerabilidad que se debe atender inmediatamente”, recalcó.

Indica que las alertas tempranas están encendidas debido a los riesgos por la cercanía de las bases militares. “Estamos haciendo el acompañamiento con la activación de la ruta de atención en el suministro de alimentos, alojamiento y servicios médicos”, reiteró.

La señora Díaz hace un llamado a los grupos alzados en armas que respeten a la población civil garantizando los derechos básicos. “Los agricultores quedan en medio de la confrontación y hay niños de las escuelas cercanas en condiciones de vulnerabilidad. Estamos atendiendo la emergencia humanitaria”, reiteró.

 

Los dramáticos momentos

 

Los violentos no cesan su accionar en la zona del Catatumbo y hostigan las bases militares sin importar la presencia de la población civil.

Los líderes comunales manifiestan que durante el pasado fin de semana los ataques de los grupos al margen de la ley arreciaron con tatucos y ráfagas de fusil. La población está atemorizada, dejan abandonados los cultivos, animales de corral y salen con lo único que llevan puesto.

Siendo a las 7:30 de la noche del pasado viernes se presentó un hostigamiento en la base militar del corregimiento de San Pablo, a raíz de esa situación tan compleja y de intriga, salieron afectadas las comunidades de las veredas de Caño Seco, Piedras de Moler y el centro poblado, indica Eduardo Carrascal.

Las comunidades mencionadas, quedaron nuevamente en medio de la zozobra y perdieron su tranquilidad, ya que en el día del sábado a las 9: 30 de la mañana se presentó otro hostigamiento a la base militar de San Pablo.  Esta situación ha generado que la gente no pueda desarrollar sus actividades de agricultura y de comercio.

Los líderes y lideresas piden a las entidades como la Defensoría del Pueblo, la Personería y todos los organismos de derechos humanos, a que hagan presencia para garantizar la vida y la paz del campesinado, de la niñez y la comunidad en general.

 

En medio del fuego cruzado

 

Los campesinos confiesan que en menos de 24 horas fueron tres hostigamientos a la fuerza pública y rompe la tranquilidad durante el fin de semana.

Frente al temor y la zozobra deciden abandonar las parcelas y buscar refugio en el corregimiento de San Pablo hasta donde llegó el alcalde Robinson Salazar y el Personero Luis Serafín Vega.

“Estamos esperando que cese la horrible noche, nosotros la verdad condenamos todos los hechos de violencia que hoy desplazan a una comunidad en el corregimiento”, reitera el mandatario.

El Personero explica que la vereda Piedras de moler queda a escasos metros del centro poblado de San Pablo donde está la fuerza pública y eso ha llevado a que todos los días haya conflicto.

“Los habitantes están cansados de los enfrentamientos, el sonido de las bombas las metrallas de los fusiles y los tatucos como dicen la misma comunidad”, agrega el defensor.

Los habitantes se desplazan para salvaguardar sus vidas y la familia ya que los momentos angustia son frecuentes. Hacen un llamado urgente al cese al fuego. La preocupación es grande y piden a las fuerzas militares alejarse del caserío, pues cumplen 5 años de incertidumbre donde están en riesgo las vidas e integridad de las familias.

A nivel nacional se ha hecho la gestión para la reubicación de las bases militares y ha sido imposible. “Es una clara vulneración de los derechos humanos contemplados en los acuerdos de Ginebra donde se exige protección de los caminos reales, carreteras, las escuelas, sitios religiosos ya que están en riesgo la vida de las comunidades.

“Fue implementada la ruta de atención, se levanta el censo y se hace un llamado del Comité de Justicia Transicional de la Unidad de Víctima para buscar una solución para devolver la paz y la tranquilidad a esa región”, señala el personero.

Eduardo Carrascal, líder de Asociación de Juntas de Acción Comunal del Corregimiento de San Pablo, invita a los Organismos Internacionales de Derechos Humanos verificar la situación y lograr la convivencia pacífica de los pueblos. “Necesitamos que hagan presencia en el corregimiento para hacer una investigación que no se violen los derechos humanos de las comunidades”, reiteró.

Las madres de familia claman el cese de la violencia desatada en los últimos años en una región de tantas riquezas. “Queremos vivir en paz y como agricultores seguir sembrando la paz”, indicó una ama de casa.

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