Comunidades del Catatumbo piden avanzar en el Plan Nacional Integral de Sustitución de cultivos ilícitos

Las comunidades campesinas del Catatumbo, dedicadas al cultivo de hoja de coca, están exigiendo el cumplimiento de los pagos y compromisos del Plan Nacional Integral de Sustitución de Cultivos Ilícitos (PNIS). Tras protestas en la Gobernación de Norte de Santander y las alcaldías de Sardinata y Tibú, estas comunidades claman por respuestas a promesas que, según ellos, datan de hace más de ocho años.
Aunque la responsabilidad principal recae en el Gobierno Nacional, las autoridades regionales han actuado como intermediarios para que la agencia de sustitución de cultivos y el presidente Gustavo Petro ofrezcan una solución definitiva a las solicitudes de más de dos mil familias en el Catatumbo, pendientes desde 2017.
Avances en Sardinata, Incertidumbre en Tibú
En el municipio de Sardinata, se han logrado algunos avances. Ángel Herrera, presidente de la Junta de Acción Comunal de la vereda El Remolino y delegado de las familias PNIS en la zona, informó que, tras dos reuniones recientes, se acordó un cronograma claro para la ejecución del componente productivo del programa. Según lo pactado, el Gobierno debe tener listos todos los requisitos legales para el montaje de los proyectos antes del 14 de julio. Las órdenes de compra se realizarán entre el 14 y 15 de julio, y la entrega total de insumos y equipos directamente en las veredas está programada entre el 20 y 22 de julio.
Mientras tanto, en el municipio de Tibú, las comunidades mantienen sus protestas activas, a la espera de una respuesta contundente y definitiva por parte del Gobierno Nacional. La disparidad en el avance de los acuerdos subraya la urgencia y la complejidad de la implementación del PNIS en la región del Catatumbo.

