León XIV llama a derribar muros con empatía en su primera misa pública en Castel Gandolfo

Durante su primera misa pública en Castel Gandolfo, el papa León XIV hizo un firme llamado a la empatía como el camino hacia una auténtica fraternidad, sin muros ni indiferencia frente al sufrimiento ajeno. En su homilía, inspirada en la parábola del buen samaritano, el pontífice invito a “ver sin pasar de largo” y a detener las “carreras ajetreadas” para dejarse tocar por el dolor del prójimo.
“Esto nos hace prójimos los unos de los otros, genera una auténtica fraternidad, derriba muros y vallas”, afirmó, subrayando que solo una fe vivida desde las entrañas compasivas de Dios puede transformar el mundo actual.
La misa se celebró en la iglesia de San Tommaso da Villanova, en este histórico pueblo cercano a Roma, donde León XIV ha retomado la tradición veraniega interrumpida durante el pontificado de Francisco. Ante un pequeño grupo de fieles, el Papa invitó a mirar con compasión, reconociendo que “se puede ver y pasar de largo o ver y sentir empatía, comprendiendo al otro”.
Con este mensaje, León XIV inauguró su descanso estival con un gesto claro de cercanía y reflexión espiritual sobre las urgencias del mundo contemporáneo.

