Una difícil situación vive los viajeros hacia la capital del departamento Norte de Santander ante los deslizamientos de tierra y piedras debido a las fuertes precipitaciones de los últimos días en ese corredor vial.
OCAÑA, ATENCIÓN. – Una difícil situación vive los viajeros hacia la capital del departamento Norte de Santander ante los deslizamientos de tierra y piedras debido a las fuertes precipitaciones de los últimos días en ese corredor vial.
Ante los torrenciales aguaceros se reportan derrumbes en los perímetros 73, 86, 92 y 110 entre el Alto El Pozo y Sardinata, indica el director de la territorial de Invías-Ocaña, ingeniero Elías Jaime Fernández.
Asegura que el pasó está habilitado a un solo carril
por intervención de los trabajadores de las cooperativas con maquinaria amarilla para el retiro del material.
Los conductores deben tener mucha prudencia a la hora de utilizar ese corredor vial. “Por favor, evitar transitar si se presentan lluvias fuertes, portar el equipo de carreteras completo y estar pendientes de los canales oficiales para conocer el estado de las vías y cualquier situación marcar el #767”, reiteró.
Además, tomar las precauciones y utilizar los elementos de seguridad vial para evitar percances que lamentar. Entre las recomendaciones se destaca la suspensión de la marcha y escampar en sitio seguro ya que el desprendimiento de lodo y rocas desde lo alto de las montañas puede causar tragedias.
El corredor vial es de gran importancia en el intercambio comercial entre ambos países, ya que conecta a la frontera con la costa norte colombiana.
Llueve a cántaros
De acuerdo a los pronósticos del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales de Colombia, Ideam, las lluvias se extenderán hasta mediados de noviembre y se deben implementar los planes de contingencias en las distintas regiones.
“La temporada invernal afecta directamente a la infraestructura vial, tenemos algunas dificultades que impide el normal tráfico y junto con la policía de carreteras se entrega recomendaciones a los usuarios del corredor vial”, agrega Jaime.
INVÍAS con las empresas de mantenimiento rutinario coordina el retiro de la tierra, rocas y algunos árboles caídos durante las tormentas.
Desde el pasado fin de semana se hace la limpieza, pero las lluvias no han cesado y ocasiona nuevos deslizamientos en el tramo comprendido entre El Alto del Pozo y Sardinata.
En las otras vías hay normalidad en el tránsito donde se adelantan labores de mantenimiento preventivo, indica el funcionario de INVÍAS Ocaña.
En la vía a Convención la firma KMA adelanta las reparaciones en los 5 kilómetros cerca del corregimiento de Las Mercedes donde se encuentran los tramos más críticos. Hacia el sur del Cesar, hay menos dificultades, reiteró el ingeniero.
Un alto en el camino
El gremio transportador sortea las dificultades para superar los efectos de la fuerza de la naturaleza y llegar a su destino.
El gerente de Cootrans Unidos, ingeniero Román Alberto Jácome Pérez, manifiesta que los afiliados conducen a tránsito lento debido al desprendimiento de lodo, piedras y árboles en la vera de la carretera.
“Encomendamos a los choferes hacer una pausa, mientras llueve y retomar el viaje previa verificación de las condiciones climáticas”, agregó.
Los conductores deben soportar largos trancones y las jornadas duran hasta 8 horas generando malestar entre los usuarios.
La odisea
Una pesadilla vive los pasajeros ante el recrudecimiento del invierno en esta zona del país, pues están obligados a permanecer durante varias horas en la travesía.
La señora Yineth Angarita manifiesta que los derrumbes prolongan el tiempo utilizado para llegar a la capital. “Estaba haciendo una diligencia en Cúcuta y mi pesadilla duró 14 horas. En el restaurante recibimos la noticia de los deslizamientos de tierra y los vehículos represados, seguimos la marcha y en medio de una pertinaz lluvia sobreviene la madrugada, momento cuando dos vehículos colisionan y no quisieron arreglar para despejar la vía, lo que alarga la espera”, señala.
En el sector denominado como La Curva encuentran el trancón con una fila de mulas y carros y es imposible seguir. “No había ninguna autoridad, estamos totalmente abandonados, los mismos conductores intentan organizar la salida y no se ponían de acuerdo, los implicados en el choque no mueven los vehículos, mientras haya un acuerdo, ahí amanecimos y llegué a las 9 de la mañana a casa”, recalcó.
Asegura que el panorama es bastante triste y se pregunta dónde están los dirigentes de la región para la adecuación de las arterias viales.


