La noche anterior no fue la excepción y algunos motociclistas organizan una caravana de disfraces sin control alguno.
OCAÑA, ATENCIÓN. – Se volvió costumbre para algunas personas protagonizar desórdenes en las vías públicas de la ciudad, momentos previos a la celebración del día de los niños.
La noche anterior no fue la excepción y algunos motociclistas organizan una caravana de disfraces sin control alguno.
Los conductores no respetan las normas básicas del tráfico automotor y exceden los decibeles generando la tranquilidad ciudadana.

