Comunidad de El Tarrita sigue esperando ayuda del Estado, dos años después de la avalancha

Desde la vereda El Tarrita, en el municipio de Ábrego, Norte de Santander, el párroco de la parroquia Divino Niño, presbítero David Uscátegui Pérez, hizo un llamado urgente a las autoridades municipales, departamentales y nacionales para atender la situación que aún vive la comunidad afectada por la avalancha ocurrida el 31 de mayo de 2023.
Más de dos años después de la emergencia, los habitantes continúan esperando soluciones concretas por parte del Estado. Según el sacerdote, las condiciones de vida en esta zona rural siguen siendo precarias, especialmente en aspectos fundamentales como la vivienda, la salud y la educación.
“Por el derecho a la vida, a la vivienda digna, a la salud y a una educación de calidad, pedimos a las instituciones no olvidar a esta comunidad”, expresó el padre Uscátegui, quien ha acompañado de cerca a las familias damnificadas desde el inicio de la tragedia.
La avalancha del 2023 dejó una profunda huella en El Tarrita, provocando pérdidas materiales y afectando gravemente a decenas de familias. Sin embargo, pese al tiempo transcurrido, las promesas de atención integral no se han traducido en acciones efectivas.
El sacerdote reiteró la invitación a las autoridades para que actúen con sentido de responsabilidad y solidaridad frente a esta situación humanitaria, subrayando la urgencia de intervenir en un territorio que aún clama por apoyo institucional.


