Estrategia “Buena Papa”: asistencia humanitaria que impulsa el campo y apoya a las familias afectadas

La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) avanza con paso firme en la implementación de la estrategia “Buena Papa”, una iniciativa nacional que integra la asistencia humanitaria con el fortalecimiento de la producción agrícola del país. En total, 740 toneladas de papa están siendo distribuidas en 12 departamentos, beneficiando a 59.120 familias registradas en el Registro Único de Damnificados (RUD), quienes reciben una arroba del producto como apoyo alimentario en medio de la temporada de lluvias.
Esta estrategia surge de un esfuerzo articulado con el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, entidad que adquirió 8.000 toneladas de papa a pequeños productores para evitar pérdidas en las cosechas, estabilizar precios y fortalecer los ingresos del sector rural. Así, “Buena Papa” cumple una doble función: atender a las familias damnificadas y, al mismo tiempo, dinamizar la economía campesina.
El director de la UNGRD, Carlos Carrillo, destacó que esta entrega reafirma el enfoque humano y productivo de la asistencia: “Atendemos a los damnificados con el corazón del campo colombiano. Esta estrategia demuestra que es posible unir la producción agrícola con la gestión del riesgo, generando bienestar tanto para el campesino como para las familias afectadas”.
En Ocaña, la estrategia tuvo un capítulo especial gracias al trabajo conjunto entre la Secretaría de Gobierno, la Oficina de Gestión del Riesgo de Desastres y la UNGRD, logrando la entrega de más de 9 toneladas de papa a familias afectadas por fenómenos naturales recientes. La jornada se desarrolló en las instalaciones del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Ocaña, donde más de 200 familias recibieron este apoyo como parte de las acciones humanitarias lideradas por la administración municipal.
Desde la Alcaldía se resaltó el valor de estas iniciativas solidarias, que no solo brindan un alivio inmediato, sino que reafirman el compromiso institucional con la atención oportuna, la protección de las comunidades vulnerables y el fortalecimiento de la gestión del riesgo en el territorio.
“Buena Papa” se consolida como un modelo de intervención que conecta al productor rural con las comunidades afectadas, demostrando que la asistencia humanitaria puede convertirse en una oportunidad para fortalecer la reactivación productiva del campo colombiano. Tanto a nivel nacional como local, esta articulación institucional confirma que la gestión del riesgo es más efectiva cuando se acompañan las emergencias con soluciones que también generan desarrollo y bienestar sostenible
